
Nuestra aventura
¡Hola!
Somos Andrea y Miguel Ángel.
Desde muy jóvenes hemos soñado con ese proyecto, cada uno por separado, en su mundo, en su momento… hasta que nos conocimos el 2019…
Nos pusimos en marcha en la búsqueda de nuestro proyecto de vida: vivir en una casita en el campo, con una huerta para algo de autosuficiencia, gallinas… y poder compartir con más personas la alegría de ser resilientes, la conquista del empoderamiento de su propia vida y promover la reconexión con uno mismo y con la naturaleza.
Y aquí estamos, viviendo en Cantabria desde 2022 y nuestro proyecto ya tiene un hogar.
Ahora nos toca preparar la casita para compartir y aprender.
Síguenos en nuestras redes sociales y acompaña nuestra aventura de rehabilitar nosotros mismos una casa en el campo.
Conozca nuestro equipo
Los que hacen acontecer

Andrea Campos
Coordinación de empresas y personas.
Organización de eventos y formaciones.
Monitora de Yin Yoga, Vinyasa Yoga e Yoga infantil y familia.
Fitoterapeuta, senderista, bodyboarder y mochilera.

Miguel Ángel Herrero
Informático de profesión y hortelano de alma.
Instructor de Permacultura y horticultura.
Bio-constructor y carpintero en madera
Fotógrafo, escalador y senderista
¿Por qué Ánima?
Ánima procede del latín (soplo, aire, aliento) que, en sentido más general, se utiliza para designar el principio vital, lo que tiene porque de ser, individualidad y vida.
Curiosamente también es el acrónimo de Andrea y Miguel Ángel.
Nuestro logo son dos árboles que se entrelazan a fin de compartir juntos un proyecto en común.

Nuestra filosofía
Mente, Corazón y Manos
«El arte de educar es aproximar el hombre a la Naturaleza para adquirir conocimiento a través de los hechos obtenidos por la observación, la experiencia y la analogía, extrayendo los resultados por inducción y razonamiento.»
Johann Heinrich Pestalozzi. Pedagogo, 1746 – 1827
La filosofía educativa de Pestalozzi hace énfasis en la espontaneidad como una herramienta que permite encontrar sus propias respuestas.
Una visión que busca un equilibrio en la educación entendida como algo que iba más allá del desarrollo intelectual en sí mismo.
El acto educativo sólo adquiere y se conserva a la medida en que se establece en sus tres dimensiones de la mente, el corazón y las manos.
El primero está constituido por la dignidad interior de cada ser.
El segundo que cada persona es como una semilla llena de potencial.
Lo tercero con el aprendizaje a través de la acción por encima de la palabra, lo que se relaciona también con el énfasis que hacía en la observación, la reflexión, la repetición y en el darles sentido a las experiencias.
Pestalozzi articuló la teoría con la práctica y demostró la posibilidad de desarrollar la educación como un proceso de acción enfocado en la libertad y en la naturaleza humana.
En resumen, el hecho fundamental de nuestra filosofía es desarrollar naturalmente lo físico y lo intelectual a través de la experimentación y experiencia compartida.

Mente
Formación de la conciencia

Corazón
Ennoblecimiento del ser

Manos
Atención plena